Además de la funcionalidad y el diseño gráfico, un sitio Web no debe olvidar que la base de su éxito está en los contenidos que ofrezca a su mercado.

Nuestra cultura altamente audiovisual, sumada a un invasivo marketing que bombardea nuestros sentidos cada segundo, pueden ser la causa de la exagerada importancia que le damos al movimiento, al color y a la forma. Por eso es tan común que un cliente que nos contrata para la realización de su sitio Web, lo primero que espera (y tal vez lo único) es la presentación del diseño.

Frecuentemente nos encontramos con clientes sorporendidos cada vez que explicamos que para realizar la propuesta de diseño web es necesario haber realizado un riguroso proceso de recopilación de contenidos, determinar arquitectura de la infamación, optimizar códigos para buscadores. etc.

¿Qué se considera un buen contenido para la web?

Los contenidos Web pueden ser imágenes, videos, animaciones y textos los cuales son buenos para la web en cuando:

– Están concebidos para Internet.

– Se ajustan a los objetivos del sitio web.

– Dan respuesta a las necesidades del usuario.

– Presentan y definen claramente sus productos o servicios.

– Están optimizados para buscadores.

En el caso específico de los contenidos de texto, Intenet tiene un estilo editorial propio, diferente al impreso. La resolución de pantalla , los pocos segundos promedio por página, la ruptura en la linealidad del sitio y, ante todo, el poder de decisión del usuario, exigen redactar textos que permitan una lectura rápida y fluida. Por supuesto, un buen diseño tipográfico mediate CSS ayudará a la eficiencia en la lectura.

Es común que los sitios de Empresas e institucionales hereden los textos desarrollados para un brochure o tríptico impreso. Pero debemos tener en cuenta que así como la construcción del lenguaje radial no se adapta al formato televisivo, ni el televisivo a la prensa escrita, los contenidos web deben tener una construcción particular que atienda los retos y a la vez aproveche las bondades del medio.